Cread vuestra versión del plan.
Acordad primero una distancia máxima y un regreso seguro. Así la ruta seguirá siendo una sorpresa sin que os perdáis.
Tres pequeños pasos.
- Elegid un punto de partida y una distancia
- Lanzad una moneda en tres cruces seguros
- Encontrad juntos el camino de vuelta sin prisas
Si los planes cambian
Haced el mismo ejercicio de elección caminando, en transporte público o sobre un mapa.