Cread vuestra versión del plan.
No hace falta arena; un muelle o una zona de césped pueden dar la misma sensación. Llevad un juego o un libro para disfrutar de una pausa relajada.
Tres pequeños pasos.
- Elegid un lugar accesible junto al agua
- Llevad bebida y algo para sentaros
- Quedaos mientras estéis a gusto
Si los planes cambian
Elegid un lugar a cubierto con vistas al agua o preparad en casa una bebida que os recuerde a las vacaciones.