Cread vuestra versión del plan.
Acordad de antemano los ingredientes y tened en cuenta las alergias. Preparad raciones pequeñas para que quede tiempo para charlar.
Tres pequeños pasos.
- Repartíos el entrante, el plato principal y el postre
- Comprobad las necesidades alimentarias
- Servid los platos por sorpresa
Si los planes cambian
Preparad dos bocadillos sorprendentes y un postre sencillo en lugar de una cena completa.