Cread vuestra versión del plan.
Dad a cada pareja una pregunta abierta y terminad reuniéndoos en un banco o una cafetería. Así todos escucharán una historia distinta sin tener que alzar la voz en una mesa llena de gente.
Tres pequeños pasos.
- Elegid una ruta corta y un punto de llegada
- Pasead por parejas con una pregunta
- Cambiad a mitad de camino y volved juntos
Si los planes cambian
Mantened las conversaciones por parejas en habitaciones o videollamadas separadas.