Id a vuestro propio ritmo.
Tened en cuenta las distancias y el tiempo: una ruta corta por la costa, una parada artesanal o unas vistas de las dunas ya constituyen una cita completa.
Así podéis hacerlo.
- Elegid un mirador de dunas con acceso autorizado y observad juntos cómo cambian el color y las sombras justo después del amanecer o antes del atardecer.
- Comprobad el acceso, el viento y la hora de regreso.
- Seguid las rutas permitidas y llevad agua.
Si los planes cambian
¿No hay un acceso seguro a las dunas? Visitad un mirador en las afueras o una exposición fotográfica.