Id a vuestro propio ritmo.
Desde cruzar el agua en un pequeño ferri hasta pasear por un barrio desconocido: en los Países Bajos rara vez hace falta ir lejos para disfrutar de una cita.
Así podéis hacerlo.
- Elegid una línea pública de ferri y convertid la travesía en el comienzo de un paseo por la otra orilla.
- Consultad antes los horarios de las travesías y si se permiten bicicletas.
- Buscad un sitio para sentaros un rato en la otra orilla.
Si los planes cambian
¿No funciona el transbordador? Pasead por el muelle y elegid un mirador en la misma orilla.