Cread vuestra versión del plan.
La sorpresa puede ser una nota, algo para picar o unas vistas bonitas. Mantened la ruta corta y acordad un punto final claro.
Tres pequeños pasos.
- Elegid un destino final al que podáis llegar fácilmente
- Dibujad tres pistas reconocibles
- Seguid por turnos el mapa de la otra persona
Si los planes cambian
Cread un mapa del tesoro por casa o con fotos de lugares conocidos.